En los siglos XVIII y XIX, el mundo se transformó debido a una doble revolución: la Revolución Francesa primera en 1789 y la Revolución Industrial Británica en 1848, cuyos centros fueron Francia y Gran Bretaña. Ellas influyeron definitivamente en lo que es el mundo de hoy y hacia donde va. Hace 224 años por tanto, época en la que se vivió la mayor transformación en la historia humana.

Causas

El absolutismo de los reyes los señores feudales y todo el abandono de los derechos del pueblo.

Fue el triunfo no de la libertad y de la igualdad en general, sino de la clase media o sociedad burguesa. La transformación que se inicia en la Gran Bretaña y Francia se propaga e influye en el mundo entero, especialmente en sus prolongaciones ultramarinas.

Una transformación tan fecunda que supera la crisis de los antiguos regímenes del mundo, de allí nace la conquista militar y la explotación colonial del siglo XVI, que incidieron en el desarrollo económico y político e influenciaron necesariamente en los conocimientos científicos e ideológicos. El mundo habitado, ya se conocía por personas como el sabio y viajero Alexander von Humboldt. Gran parte de la superficie de los océanos ya había sido explorada gracias a navegantes como James Cook.

Si la economía del mundo del siglo XIX se forjó por la influencia de la revolución industrial inglesa, la política, ideología y ciencia, se formaron y cultivaron principalmente bajo la inspiración de la Revolución Francesa. Francia proporciona los códigos legales, el modelo de organización científica y técnica, el sistema métrico decimal. La ideología del mundo moderno penetró por primera vez en las antiguas civilizaciones, a través de la inspiración  de la Revolución Francesa.

La Revolución Francesa fue el único movimiento social de masas y el más radical. Sus repercusiones ocasionaron levantamientos que llevaron a la liberación de los países iberoamericanos, desde 1808. Durante la toma de la Bastilla, Danton comanda las huestes de la clase media “Sans culotts”. Eso ocurre el 14 de julio de 1789. Posteriormente, este día es declarado como la “Fiesta Nacional de Francia”. Danton fue particularmente sanguinario. Implantó el régimen del terror y como “el que a hierro mata a hierro muere”, fué guillotinado. Como se dijo, la toma de la Bastilla por los insurrectos ocurrió el 14 de julio de 1789. Fué construída en la época de la “eminencia gris”, el Cardenal Richelieu, era la prisión, muchas veces para la gente noble, así que el Duque de Orleans estuvo preso allí. La Bastilla queda al este de París, en la calle de Saint Antoine. La época del terror fue especialmente sanguinaria. Se calcula que por la guillotina, creada por el anatomista médico doctor Guillotine, rodaron entre 30 mil y 40 mil cabezas.

Georges-Jacques Danton expresó que “después del pan, la educación es la primera necesidad de la gente”. El 10 de agosto del mismo año los insurrectos se toman el Palacio de las Tullerías. El emperador Luis XVI salió huyendo con el deseo de ir a Austria a encontrarse con su cuñado, más en la frontera es apresado, juzgado y guillotinado, él, la reina María Antonieta y su familia.

La guillotina, instrumento introducido por el doctor Joseph Guillotine para causar una muerte efectiva y rápida. La sospecha de “crímenes contra la libertad” fue suficiente para ganarse una cita con “Madame Guillotine”. Algunos arguyeron que el instrumento, lejos de ser rápido e indoloro, producía la más profunda y horrible tortura, como lo expresaban los rostros de las cabezas guillotinadas al saber que serían guillotinados y algunos estaban convencidos que existía una ventana de unos 25 segundos, durante los cuales la cabeza decapitada respondía afirmativamente parpadeando o moviendo los ojos al llamarlo y retenía el reflejo corneal hasta por 2 minutos. Así lo menciona Rafael Musi-Mendoza en la Gaceta Médica de Caracas, en enero de 2010. El doctor Guillotine, médico anatomista, murió víctima de su propio invento.

El Hymne des marseillaise, fue compuesto por Rouget de Lisle. Es cantado con fervor religioso y patriótico. La escarapela de la Revolución Francesa lleva los colores azul y rojo, que posteriormente serán los de la bandera de Francia.

Georges Louis Lecler, el sabio más representativo del siglo XVIII, Conde de Buffon (1707-1788), borgoñón de nacimiento. Murió el año anterior al inició de la revolución. Nunca aceptó el sistema taxonómico de Linneo. En el zócalo de su estatua del Jardin de Plantes, se lee la inscripción “Majesti naturae per ingeniun” (La naturaleza adquiere su majestad por causa del entendimiento). En la actualidad se promueve el nombre de Diderot, que debe ocupar un espacio de honor en el panteón en donde se guarda la memoria de los más excelsos científicos y padres de la patria.

Las damas francesas y sus tertulias promovieron lo que sería posteriormente la Revolución Francesa. Claudine Alexandrine Guérin de Tencin (1685-1749). Ella dió lugar a la conversación, que ha sido ocasión no sólo para la comunicación interpersonal o grupal, sino el instrumento para establecer un centro de difusión e intercambio ideológico y de oportunidad para dirigir individualmente a grupos líderes de opinión.

En 1728, Madame Tencin abrió las puertas de su salón en la Rue Saint Honoré, y los martes en la tarde convocaba a la élite de la intelectualidad parisina. Dominó así la escena intelectual de París. Montesquieu, Marbaux, Helbetius, entre otros, fueron los precursores de los periódicos, de los libros y de las tertulias. A su muerte, Fontenelle exclamó: “qué mujer tan admirable, era un compendio de todos los pecados”. Su hijo natural fue D’Alambert. Otras tertulias fueron las de los duques de Choiseul y de Eutss, parientes de Vichi. Chanroe, marquesa de Dubeffart, poseedora de un talento brillante y belleza; a sus tertulias acudían Montesquieu, Diderot, D’Alambert, Mme. Stael, Voltaire. Así que podemos afirmar lo que bien se dice en francés: “Cherchéz la femme”.

José Fourier fue un físico teórico y experimental, matemático y médico, como lo relatan sus memorias de 1817. Se pasó varios años repitiendo experimentos sobre la conducción del calor y agregando algunos nuevos de su propia invención. Paradójicamente, el calor lo mató al regresar de la invasión napoleónica a Egipto.

Pierre Simon de Laplace, astrónomo de entonces y de ahora. Su contribución es muy vasta. Entre los principales y más importantes títulos de su obra, está el tratado de mecánica celeste (1799-1825).

La Enciclopedia y los filósofos

Los hombres vinculados a esta actividad se definieron como una sociedad de hombres de letras. Su peso recayó en Diderot, D’Alambert, Rousseau y D’Hulscher, eran resueltos anticlericales. Voltaire quería ayudar a los hombres a ser buenos, sin ser absurdos. Von Holvach (1723-1789) era un millonario alemán, naturalizado francés. Fue el más ateo de los ateos. Como políticos, fueron un fracaso. El legado de estos enciclopedistas, lo vio el siglo XIX, que le ofreció las ideas liberales a Latinoamérica. Víctor Hugo dijo “No solamente se habla francés en Francia sino en la civilización”. Estos enciclopedistas trataron numerosos temas como por ejemplo sobre la Historia Sagrada.

Otro científico de la época fue Jean-Paul Marat, médico y revolucionario. Padeció una invalidante dermatitis herpética lo mismo que un glaucoma severo en el ojo izquierdo. La participación de Marat durante y con posterioridad a los acontecimientos de 1789 ha sido descrita por numerosos historiadores. El 13 de julio de 1793, cuando estaba en su bañera, recibió la visita de la joven Charlotte Corday. Ella expresó “que muera uno para que no mueran mil”, extrajo un puñal y asesinó a Marat. Charlotte Corday pasó a la guillotina cuatro días después. El hecho quedó registrado en un lienzo de Paul Baudry. A partir de entonces Marat aparece como mártir de la Revolución, después de haber sido un personaje siniestro y sanguinario. Chaillot tenía 16 años.

Denis Diderot. Uno de los principales autores de la Encyclopédie, junto con D’Alambert, d’Holbach y Rousseau. En Francia, durante el siglo XVIII una pléyade de literatos con Voltaire, sabios como Buffon, Lavoisiere y D’Alambert; genios enciclopédicos como Diderot y como se mencionó anteriormente, hay solicitud para que esté su nombre en el Panteón de París.

Xavier Bichat. Adquiere una “fiebre contagiosa” durante la disección de un cadáver, publicó cinco tomos de la Anatomía Humana, paradójicamente murió al rodar las escaleras, a la entrada del Hôtel-Dieu, donde se levanta un monumento a su memoria. Cuando Bichat llegó a París el terror estaba en su apogeo hirviendo en diferentes ideologías liberales y republicanas, con cambios de poder bruscos e inesperados.

Claude Helvétius fue un pertinaz anticlerical. Hizo una diatriba del clero católico.

François Marie Arouet Voltaire (1694-1778). Fue político y prolífico escritor de la Revolución Francesa. Estudió con los jesuítas. Era uno de los prisioneros en La Bastilla. Considerado uno de los más notables precursores de la Revolución Francesa. Sus restos reposan en el Panteón de París.

Paul Heinrich Dietrich von Holbac (1723-1789), millonario alemán nacionalizado en Francia. Hizo parte de los filósofos del siglo XVIII. Anticlerical a ultranza. Tiene una diatriba contra la religión que se llama Système de la Nature.

Pierre-Simon de Laplace (1799-1825). Sus estudios de astronomía son de ayer, de entonces y de ahora. Matemático por excelencia. Sus estudios sobre la mecánica celeste y la estabilidad del sistema planetario están vigentes hoy día. La evolución del disco pre y planetario es tendiente a la formación de planetas por una nebulosa inicial, indicando que el movimiento es vida.  Los estudios de Laplace dicen que el centro de gravedad de la astronomía matemática y de la matemática celeste se trasladará de Londres a París.

Claude Louis Berthollet, miembro del Comité de Salud Pública que proclamaba muerte a los tiranos. Gaspar Monge (1746-1818). Fue el encargado de producir y suministrar la pólvora de la Revolución. Se funden las campanas de las iglesias para hacer cañones. Philippe Pinel. Propuso y designó el término “Psiquiatría moral”, que no es otra cosa que tratar sin ultraje a los pacientes, sin cólera y con respeto a su dignidad. Libera así a estos enfermos mentales de sus cadenas físicas y morales. Jean Baptiste Pierre Antoine de Monet, Lamarck. Su contribución a la botánica es muy importante, fué precursor de las ideas evolutivas de Darwin.

Sistema métrico decimal. Fue una labor del Comité de Instrucción Pública, con 80 miembros en 12 sesiones de científicos, algunos nombres de ellos: Baille, David, Condorcet, Lamarck, Berthollet.

Jean-Antoine Chacal. Uno de los creadores de la Escuela Politécnica, donde fue su profesor muy distinguido. Jean Baptiste Biot. Fué también profesor de la Escuela Politécnica, en el área de astronomía. François Arangó. Célebre sabio egresado de la Escuela Politécnica.

Antoine Laurent Lavoisier (1745-1794). Químico ilustre por sus estudios que aún hoy están vigentes. Guillotinado por orden de Marat quien exclamó “La República no necesita de sabios”. El Cónsul Bonaparte ingresa al Instituto y ocupa el sitio vacante de Carnot, 26 de diciembre de 1797.

Fue indudable y notable la influencia de la Revolución Francesa en el mundo. En nuestro país influyó en la ciencia, especialmente en la medicina, en la cultura, en la política, en el arte, así aún conservamos arquitectura con el inconfundible sello francés.

En nuestro territorio, don Antonio Nariño, gran líder, trabajó y publicó en su imprenta: “Los Derechos del Hombre y del Ciudadano”, fue el manifiesto contra la corrupción de la sociedad jerárquica y los privilegios de una clase, el absolutismo. La ciudadanía reside en la nación. La influencia francesa se extendió a la medicina y el modelo fue François Broussais, discípulo de Pinet, una autoridad en el campo de la psiquiatría, medicina fisiológica con sangrías repetidas a los enfermos, modelo del médico para los galenos colombianos. Posteriormente Santander trajo la Misión Médica de Francia, con los doctores Pierre-Paul Broc, Bernard Daste, Desiré Roulin, Eugene Rampon, Hipolite Villaret, Antoine de Laloubie. Ellos enseñaron en la Universidad Central por un poco tiempo. Al clausurarse ésta, varios  médicos colombianos viajaron a París, a comenzar o a continuar sus estudios en hospitales de la capital francesa.

Entre otros, viajaron a la Ciudad Luz, los médicos colombianos José María Lombana Barreneche, Pablo García Medina, Manuel Uribe, de Antioquia; el profesor Roberto Franco. Antonio Vargas Reyes publica la primera revista médica “La Lanceta”. Todos estos eminentes médicos, fueron directivos de la Academia Nacional de Medicina, fundada en 1873 como Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales. La influencia de la medicina francesa dura hasta 1960 cuando un joven médico recién egresado de Yale, con un grado summa cum laude, regresa al país, y es nombrado al poco tiempo Ministro de Salud y luego Rector de la Universidad Nacional donde adelantó la Reforma Patiño, me refiero al Académico Honorario José Félix Patiño Restrepo.

La gineco-obstetricia, con la influencia norteamericana en nuestro país, fue comandada por el académico Fernando Sánchez Torres, quien ha sido Presidente de la Academia Nacional de Medicina; él es considerado además uno de los mejores retratistas del país, quien por los merecimientos como especialista en Latinoamérica recibe una larga lista de distinciones, también como escritor prolífico.

Reflexión:

Si la humanidad hubiera seguido las huellas de la Doctrina Social de la Iglesia Católica, es indudable que se habría evitado ayer y hoy la revolución, la lucha de clases. Magnífica es en este sentido la “Rerum Novarum” de León XIII.

Colofón:

Vicios y riquezas engendran vampiros sociales en todos los tiempos.

Nota del Editor: Muchos fueron los hombres que se distinguieron en la época de la Ilustración y del racionalismo. Tan inteligentes y creativos, fueron a la vez muy destructivos. Pareciera que existieron en una Torre de Babel, ya que no se ponían de acuerdo unos con otros. El racionalismo fue causa de anatema clerical, al igual que el liberalismo que surgió, que levantaba su voz contra las élites tradicionalistas y conservadoras. Sin embargo, el tiempo fue poco a poco modulando estos enfrentamientos, que terminaron siendo aceptados en sus justas proporciones, es decir, libres de fundamentalismos. El actual conocimiento científico ha permitido una nueva cosmovisión, y ya no son raras posiciones aperturistas en ciencia, religión, filosofía, economía, política, más acordes con los nuevos tiempos, incitando al diálogo político y democrático, pero condenando eso sí la violencia.

Alberto Hernández Sáenz *

Coepit facere et docere **

*MD, Esp.  Académico de Número

**(Primero hacer, para que ambos aprendamos), Camino: 342

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Órgano consultor del Gobierno Nacional en temas de educación médica y salud del pueblo colombiano.

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