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Por Remberto Burgos

Las creencias en el origen de las enfermedades y la percepción de su etiología están muy acentuadas dentro de la comunidad. Se habla de ese origen y a pesar de las instrucciones y aclaraciones sigue vigente y difundida. El tema del dolor lumbar el público en general lo identifica con hernia discal y piensa que una lumbalgia mecánica se debe a un disco. De 100 pacientes que consultan por dolor lumbar solo 10 tiene una hernia discal lumbar, Las otras condiciones que el paciente no contempla y son las más frecuentes incluyen: distensión de ligamentos o músculos, artritis y más en esta época condiciones como la osteoporosis. Está, la disminución de masa ósea por unidad de volumen, hay menos huesos y estos se vuelven porosos, con reducción en la cantidad de calcio y pierden su resistencia.

Muchas condiciones precipitan la lumbalgia: edad (mayor de 40 años), falta de ejercicios, sobrepeso, tóxicos como el cigarrillo y condiciones emocionales como la depresión. Las medidas flexibles y la gimnasia ayudan a relajar la espalda y evitar caer en el síndrome doloroso lumbar crónico que limita la vida de los enfermos. Los pacientes con dolor lumbar mejoran en el primer mes y no es necesario gastar recursos en estudios pues la historia natural es benigna y quedan sin secuelas.

El disco lumbar tiene otra presentación: empieza con dolor en la espalda y este paulatinamente se va hacia las piernas. Se aumenta con la actividad y sigue el trayecto del nervio afectado. Puede ser constante o intermitente. Un porcentaje muy alto, cerca del 80% mejora espontáneo el primer mes y no se debe hacer nada adicional. La sensación en el glúteo o en la pierna es muy constante: los pacientes la describen como un hormigueo o corrientazo. Cuando se examina al paciente y se buscan los signos de extensión   algo llama la atención: el paciente generalmente no llora y al elevar la pierna se desencadena dolor. El paciente ríe y con razón se ha conocido como “el dolor de la risa”. Los estudios deben ser simples: la Rx de Columna Lumbar y una Resonancia Nuclear Magnética de Columna. Permite además de identificar la hernia discal evaluar los diámetros del canal, las estructuras de las vértebras, signos de inestabilidad y detectar algunas anomalías congénitas que hayan pasado desapercibidas hasta el momento del diagnóstico.

El primer mes el 90% de los discos lumbares mejoran; solo queda 10%. A los tres meses solo el 2% de los pacientes tienen indicación quirúrgica: la microcirugía es el tratamiento de elección y solo lo necesitan dos enfermos. Otros procedimientos los mencionamos: utilización de métodos endoscópicos, procedimientos percutáneos e inyección de sustancias con efectos analgésicos. La gran realidad: no existe uno que supere la baja morbilidad y los muy buenos resultados de la microcirugía para disco lumbar.

Las medidas generales son útiles los tres primeros meses: analgésicos, relajantes musculares y ocasionalmente sedantes. Mantener los ejercicios físicos, corregir la postura y caminar haciendo énfasis en la gimnasia de flexibilidad, Muy pocos pacientes pueden necesitar una inyección epidural (bloqueo) y la terapia física ayuda a conservar la postura correcta.

Diptongo: de 100 pacientes con dolor lumbar, 10 tienen hernia discal lumbar franca. De estos y solo después de tres meses de tratamiento solo 2 son quirúrgicos. ¿Se valida esta dinastía?

Fuente: El Heraldo

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Dr. Remberto Burgos de la Espriella

 

El Académico Dr. Remberto Burgos de la Espriella es neurocirujano. Ha sido presidente de la Asociación Colombiana de Neurocirugía, presidente Honorario de la Federación Latinoamericana de Neurocirugía y es Miembro de Número de la Academia Nacional de Medicina de Colombia

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