La incapacidad para tener un pene lo suficientemente firme para lograr una penetración (disfunción eréctil) es un problema de inmensa frecuencia .

Múltiples causas orgánicas y psicógenas están involucradas en su etiopatogenia. Aunque un hombre puede vivir sin tener sexualidad penetrativa, es  apenas obvio que poderla tener mejora importantemente su calidad de vida. El viejo refrán “cuando el hombre pierde su capacidad de amar pierde su sentido de vivir “, sigue siendo para algunas personas valido y su impacto en la esfera sexual compromete su bienestar y el de su pareja, muchas veces de manera primordial. Deberemos siempre cuando la historia clínica nos lo indique descartar la causa orgánica y su severidad, ya que conducirán al tratamiento más adecuado para cada paciente.

En la historia sexual se evidencia claramente la alta posibilidad de si es o no una D.E. orgánica, la necesidad de estudios hormonales y la realización de estudios de Monitoreo Peneano Nocturno y/o Doppler de Pene para evidenciar la organicidad de la D.E.

Las causas sexológicas que producen D.E psicógena serán de manejo terapéutico por expertos en Medicina Sexual y dentro de la evaluación clínica deberá buscarse patologías orgánicas. Tratamientos combinados serán los ideales ya que siempre encontraremos pacientes orgánicos que debemos ayudar psicológicamente y paciente psicógenos que podrán necesitar ayudas invasivas guiadas todas estas terapias, por expertos en Medicina Sexual.

Tabla 1 Patologías orgánicas más frecuentes como causa de DE

  • Hipertensión Arterial
  • Enfermedad Coronaria
  • Enfermedad Oclusiva vascular periférica
  • Dislipidemia
  • Alcoholismo
  • Obesidad
  • Síndrome Metabólico
  • Edad
  • Diabetes
  • Post Cirugía o Radioterapia de Cáncer (Próstata, Vejiga, Colon, Recto)
  • Enfermedad de Peyronie
  • Fractura pene y fibrosis
  • Priapismo
  • Enfermedades Neurológicas
  • Traumas Medulares
  • Insuficiencia Renal
  • Traumas uretrales posteriores fractura Pélvica                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           Estudios actuales demuestran que hay por lo menos un 70 % de pacientes con D.E. que no reciben ningún tipo de tratamiento y que además, nos veremos enfrentados a etiologías cada vez más orgánicas. Como sabemos, estamos enfrentados a una población envejecida, donde la edad y D.E van de la mano y veremos un aumento de las causas orgánicas vasculares que llevaran a que cada vez más usemos terapias de segunda y tercera línea.

Desde el uso a veces indiscriminado de los I5FDE (como el sildenafilo o Viagra) ,donde todos los pacientes con problemas de D.E son manejados con terapias orales (1a. línea) sin estudios previos de organicidad ni manejo terapéutico sexológico, y aun formulaciones dadas en nuestro medio a través de los farmaceutas ,ya que estas medicaciones son de venta libre en muchos de nuestros países , vemos que las medicaciones son dadas a pacientes que no la necesitan, evidenciándose una dependencia farmacológica o al no haber una relación médico paciente ,no es explicada la forma de lograr una eficacia máxima llevando a fallas o efectos colaterales indeseables ,a veces de inmensa gravedad.

Este manejo terapéutico sin guía adecuada, permitido por la comunidad médica, ha llevado entonces a que esta terapia llamada de primera línea se use temerariamente, abusando de la misma y por otro lado a fallas en pacientes que se hubiesen podido beneficiar con una conducción medica de su patología. Se siguen perdiendo una gran cantidad de pacientes que hoy en día no son estudiados y caen en el grupo de pacientes que piensan que si estos medicamentos no me mejoran ,”estoy perdido”, y se resignan a una vida sexual no penetrativa y a veces tampoco placentera .

La llamada segunda línea de tratamiento es el uso de terapias invasivas como la enseñanza de la colocación de agentes vasoactivos en el pene 5 o 10 minutos antes de la relación y que dosificando su cantidad permite una rigidez y una relación sexual gratificante. Diferentes agentes vasoactivos han sido utilizados como la Prostaglandina, Papaverina, Fentolamina, individualmente o combinadas, siendo una alternativa para la D.E orgánica moderada a severa .Esta segunda línea es de uso exclusivo urológico, por los efectos secundarios que pueden presentarse tales como erecciones prolongadas o formación de fibrosis en los cuerpos cavernosos, situación de manejo urológico exclusivo.

Dentro de los procedimientos quirúrgicos referidos para el tratamiento de la Disfunción Eréctil, los Implantes Peneanos (IP) tienen un importante rol hoy en día. Los IP deben ser utilizados en D.E. de causa orgánica como terapia de Tercera Línea, cuando terapias de primera y segunda línea como la Sexual, Oral, Aparatos de Vacío, uso de agentes vasoactivos intrauretrales o intracavernosos han fracasado o estén contraindicados (ej.; toma de nitratos, efectos adversos).

En EEUU se colocan anualmente aproximadamente 30.000 implantes, en Europa unos 10.000 y en Latinoamérica unos 2000.

Autor: Mauricio Delgado García

VER DOCUMENTO DISFUNCIÓN ERÉCTIL

Vistas Totales 329 

+ posts

Órgano consultor del Gobierno Nacional en temas de educación médica y salud del pueblo colombiano.