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Por Alfredo Jácome Roca.

El anatomista Geoffrey W. Harris hizo estudios del área hipotalámica y de sus relaciones con la hipófisis anterior. Observó que el lóbulo anterior era rico en células secretoras y en vasos sanguíneos, pero no había neuronas. Rainer (1927) vio que en personas muertas súbita o violentamente estos vasos sanguíneos eran prominentes. Su estudiante GR Popa (1930) encontró vasos porta cortos que llevaban sangre de abajo hacia arriba. Wislocki y Harris vieron que dicho flujo inverso sólo se veía en animales anestesiados, ya que el flujo era de arriba hacia abajo en los demás. Había entonces un mecanismo neurohumoral de control.

La proposición central del profesor Harris sobre el control neurohormonal de la función hipofisaria se basaba en que el sistema capilar atípico que conectaba el hipotálamo ventral y el lóbulo anterior debería conducir sustancias (o mensajeros químicos) de origen hipotalámico que actuarían como liberadoras de cada una de las hormonas hipofisiarias que llegaban al parénquima glandular. Esto se validó una vez y fue aislada y caracterizada la TRH. Geoffrey W. Harris (1913-1971), padre de la neuroendocrinología.

Una monografía de Harris (1955) sobre el control neural de la hipófisis trae diagramas sobre las asas de servo regulación que comprometen los centros nerviosos superiores, el hipotálamo, los dos lóbulos de la hipófisis, las gónadas, las suprarrenales, la tiroides y el sistema nervioso vegetativo. Dicha monografía actualizaba el conocimiento neuroendocrinologíco y ayudaba a comprender el hipotálamo neuroendocrino.

Esta incluía:

a) tres criterios que debe cumplir cualquier hormona adenohipofisiaria.

b) Una analogía entre la representación de las partes corporales en las cortezas sensorial y motora (lo que se ha llamado “el hombrecito”) y la localización espacial de la función neuroendocrina del hipotálamo.

c) Tuvo la idea de que las neuronas neuroendocrinas son motoras y que el tallo hipofisiario funciona como una vía común a través de la cual pasa el impacto de los sentidos y las emociones, y así controla la liberación de las hormonas adenohipofisarias.

 

¿Quién era Geoffrey Wingfield Harris?

Nació en Acton, Londres en junio de 1913. Su padre, Tom Harris, fue un físico y profesor universitario. Geoffrey Harris hizo sus estudios en Dulwich College, en el London University College y en el Emmanuel College de Cambridge. Fue un excelente y muy premiado alumno. Obtuvo, en 1935, una beca de anatomía que cubría 12 meses, y, en ese tiempo, hizo tres importantes estudios, el segundo de los cuales fue con el rumano Popa, en el que demostraron la interacción de cerebro e hipófisis en conejos.

Estudió medicina en el St. Mary ‘s College (1936-1940) y fue influenciado por FHA Marshall, profesor que creía que el sistema nervioso central intervenía en la ovulación y que hizo investigaciones sobre los efectos ambientales (temperatura, luz). Allí también fue premiado en diferentes áreas, como en oftalmología, bacteriología y pediatría. Se graduó en Cambridge en 1944 con una tesis sobre la actividad del lóbulo posterior de la hipófisis.

Geoffrey Harris, cuando era estudiante de medicina en Cambridge, fue el primer investigador que proporcionó pruebas experimentales de que la glándula pituitaria anterior estaba controlada por el sistema nervioso central. Sus estudios, solo o en colaboración con John Green y Dora Jacobsohn, establecieron que este control estaba mediado por un mecanismo neurohumoral que implicaba el transporte por los vasos porta hipofisarios de sustancias químicas (neuropéptidos) que iban desde el hipotálamo a la adenohipófisis. La neuroendocrinología revolucionó el tratamiento de las enfermedades endocrinas (trastornos puberales y del crecimiento, la infertilidad), y ayudó en la comprensión de la diferenciación sexual del cerebro, el comportamiento y los trastornos mentales.

El principal interés de Harris fue el control hipotálamo-hipofisario-gonadal. La atención se centra en la GnRH de la sangre portal hipofisaria y el papel que desempeña en el inicio de la pubertad y en qué los pulsos de GnRH inducidos por estrógenos desencadenan el pico ovulatorio de gonadotrofinas en humanos y otros mamíferos que ovulan espontáneamente. Harris demostró que la sangre capilar de la eminencia media no entra en la circulación general, sino que drena en venas que bajan por el tallo hipofisiario para dividirse en una segunda red capilar. Este sistema porta es la ruta que siguen las hormonas segregadas por las neuronas hipotalámicas parvocelulares hacia la adenohipófisis, donde estimulan la secreción de sus hormonas hacia la circulación general. Estas neurosecreciones de corto alcance se denominaron factores liberadores, y cada clase específica de neuronas hipotalámicas parvocelulares sintetizaba un factor de liberación único, probablemente nonapéptidos del sistema magnocelular, dirigido a específicas células adenohipofisarias. Así, la ovulación y las hormonas gonadales son reguladas por el hipotálamo y la hipófisis. Se reconoce ahora un papel más amplio de estas neurohormonas en la reproducción, conducta social, emociones y el apetito.

La ovulación al final de la fase folicular del ciclo ovárico es desencadenada por una descarga masiva y relativamente prolongada de gonadotropina, un modo de liberación denominado secreción pulsátil o por oleada. La opinión sostenida por Harris de que la ovulación estaba bajo control neural se basaba en parte en los estudios de Everett y Sawyer en 1950, que indican que, en la rata, el hipotálamo generaba una señal neural diaria recurrente durante un breve período crítico en la fase de luz del ciclo de 24 horas, y que, en el día del proestro, era responsable de provocar el aumento preovulatorio de gonadotropinas en la hipófisis. La predicción de que esta señal neural se transmitía a la hipófisis por la sustancia humoral de Harris se confirmó cuando Fink y sus colegas, en 1976, demostraron un gran aumento en la concentración de GnRH en la sangre portal durante el período crítico de la rata en proestro.

Este artículo apareció en el número 4 de 2023 de la Revista Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo.
https://revistaendocrino.org/index.php/rcedm/article/view/836/1160

Imagen introducción: Geoffrey Wingfield Harris (Bassano Ltd, National Portrait Gallery, UK NPG X172149).


dr. Alfredo Jacome

El Dr. Alfredo Jácome Roca es Internista-Endocrinólogo. Miembro de Número de la Academia Nacional de Medicina, Fellow del American College of Physicians y Miembro Honorario de la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo.

Editor Emérito de la Revista MEDICINA.

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