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En la Colombia rural del siglo XX tres tipos de Rickettsiosis se convirtieron en objeto de estudio. Una nueva revisión de la literatura científica de la época revive el interés por estas enfermedades que parecen haber quedado en el olvido.

 

En la sesión académica del pasado 14 de septiembre, el médico veterinario, Jerson Andrés Cuéllar Sáenz, mostró los resultados más relevantes de una revisión histórica de las Rickettsiosis en el país durante el siglo XX. 

La investigación, fruto de su trabajo de grado, involucró a tres investigadores más, el médico infectólogo Álvaro Faccini y los médicos veterinarios Alejandro Ramírez y Jesús Alfredo Cortés. Gracias a este trabajo titulado: RICKETTSIOSIS EN COLOMBIA DURANTE EL SIGLO XX: UNA REVISIÓN HISTÓRICA”, se retoma el interés por estas enfermedades de tipo zoonótico transmitidas por artrópodos vectores como son las garrapatas, los piojos, las pulgas y los ácaros. 

Según el doctor Cuéllar existen diferentes tipos de Rickettsiosis, las del grupo de tifo que son el tifo murino (transmitido por pulgas), el tifo epidémico (transmitido por piojos) y el  grupo de las fiebres manchadas que se conoce como la fiebre de Tobia en Colombia (transmitida por garrapatas). El grupo transicional, de origen más reciente, y en actual estudio por su importancia clínica y epidemiológica, se relaciona con Rickettsia felis y Rickettsia akari.

Pero, ¿por qué es importante  poner la atención nuevamente sobre estas enfermedades? los investigadores coinciden en que fenómenos como la urbanización, la globalización, la migración y los conflictos; y por supuesto la relación que hay entre los humanos y los animales, tanto domésticos, como los de producción y los silvestres, han renovado el interés por aquellas patologías que tienen su origen en el mundo animal, pero pueden transmitirse en el mundo humano. La pandemia por covid-19 así lo demostró.

Para los expertos, este tipo de enfermedades se pueden considerar emergentes o reemergentes y como muchas de ellas han permanecido olvidadas o desatendidas por décadas, suelen ser diagnosticadas erróneamente y se confunden con las denominadas enfermedades febriles como son el dengue, la malaria u otras infecciones de tipo febril agudas, lo que las convierten en un reto diagnóstico para la medicina actual.

Una revisión de la literatura científica en la Colombia del siglo XX y XXI, permitió identificar valiosos aportes para la comprensión y estudio de estas enfermedades. De los más importantes, cabe resaltar  las contribuciones a la investigación de la Rickettsiosis hechas por el doctor Luis Patiño Camargo que son rescatadas por Álvaro Faccini. Además del trabajo de grado del doctor Patiño denominado: “El Tifo Negro o Exantemático”, un trabajo de investigación de 5 años que sentó las bases de este tema en Colombia y hay otros trabajos desde 2001 que también aportan y fueron realizados de manera interdisciplinar, explica el doctor Cuéllar.

Otro de  los trabajos que permite entender qué pasó con esas enfermedades en el siglo XX, es el realizado por el padre de la sociología en Colombia, que data de 1.956. Orlando Fals Borda, sociólogo de la Universidad Nacional, dedicó tiempo de estudio y observación  de las condiciones de las viviendas rurales en las que vivían los campesinos.

Las fotos publicadas en el Repositorio digital del Banco de la República y las descripciones realizadas por Fals Borda, muestran las condiciones en las que habitaban. Era la década de los 40, la mayoría de los habitantes del territorio nacional eran de tipo rural. “Vivían en casas sin baños, sin sanitarios, sin agua, sin luz, con pisos de tierra, con muros de adobe y bahareque, y techos de paja”.

Un censo de vivienda en esa época lo confirma: el 98% de las viviendas carecía de baño, el 89% carecía de sanitario, 93% no tenía servicio de agua, 96% sin luz eléctrica, 66% sin pisos de tierra, 76% pisos de adobe y bahareque y 60% techos de paja. En esas circunstancias, era todavía mucho más difícil pensar, dice Cuéllar, que tuvieran servicios de salud cercanos y condiciones sanitarias y de higiene.

Las letrinas, decían los campesinos, transmitían el tifo, y se negaban a instalarlas en sus viviendas.  En muchos lugares había tal hacinamiento, promiscuidad y vida común con los animales que era evidente que la convivencia en espacios pequeños y de manera estrecha entre animales y personas, eran un ambiente propicio para la proliferación de este tipo de enfermedades y muchas otras. Hospitales como el San Juan de Dios y el Hospital San José nutrieron las investigaciones de los médicos que en los 40 estudiaron estas enfermedades.

El estudio de estas enfermedades se concentró en la década de los 20 y 40, pero qué paso en los 50, 60 y70, “existe un silencio epidemiológico sobre estas enfermedades en el siglo XX, en el siglo XXI reaparece la investigación”, explica Cuéllar.

Aun así, los archivos encontrados revisando las bibliotecas de la Academia Nacional de Medicina, el Instituto Nacional de Salud y de la Universidad Nacional, arrojaron datos interesantes como:

  • Un mapa de Colombia que señala los diferentes brotes de Ricketsiosis reportados en el siglo XX en el país en sus diferentes tipos. La mayoría de casos se ubicaron en Nariño, Cundinamarca, Antioquia y Caldas, ciudades de mayor asentamiento que se ubican en el eje andino. En total, los brotes de Ricketsiosis se detectaron en 17 departamentos, hoy tenemos 32, y 137 municipios, hoy 1.102. La gran mayoría de los casos en Antioquia y Cundinamarca.
  • El primer caso  se detectó en 1902  y fue reportado por Luis Patiño Camargo.
  • La Fiebre de Tobia en el Valle de Tobia en Cundinamarca reportó una letalidad del 95% en las personas y del 96% en los animales de laboratorio. Se cuenta cómo se hacía el diagnóstico, el tipo de pruebas que se hacían y las condiciones sociales históricas.  

Tras la revisión, los investigadores concluyeron que es en la década de los cuarenta en donde se da el boom de estas enfermedades, del 50 al 99 hay poca información. 

Las explicaciones pueden ser muchas, la población rural en Colombia había disminuido al 18%. Muchos de los datos reposan confinados en hospitales regionales y son difíciles de acceder. Se dio un cambio en la priorización de las enfermedades de salud pública en el país. 

La investigación del doctor Cuéllar recuerda la importancia de los determinantes de la salud que siguen incidiendo en muchas de las enfermedades que afectan a la Colombia de hoy, como lo expresa el doctor Gabriel Carrasquilla, presidente de la Academia en el panel de conclusiones.

Pero también muestra el resurgimiento de ese interés por los animales como reservorios de enfermedades en el país, en donde no hay notificación obligatoria para las Rickettsiosis y sus vectores transmisores.

Nota. Grupo Comunicaciones. Academia Nacional de Medicina.

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