En medio de los llamados para se proteja al personal sanitario, tanto a nivel hospitalario como ante las amenazas, y que organismos y autoridades casi que imploren para la disciplina social como herramienta para evitar el contagio, ha aparecido en estos días una buena noticia, para la que sin embargo hay que esperar por la publicación de la totalidad del trabajo y los comentarios de los expertos. Esperar un poco es conveniente, para que no se repita un episodio como el del Lancetgate. Ver también Más casos y más muertes si no se obedecen las medidas.  https://anmdecolombia.org.co/mas-casos-y-mas-muertos-si-no-se-obedecen-medidas-ins/ o Víctor G. Ricardo, Llegó el momento de la disciplina social. https://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/06-2020-llego-el-momento-de-la-disciplina-social

La buena noticia se refiere a la dexametasona, la nueva esperanza contra el Covid-19. El medicamento redujo las muertes en un tercio de pacientes ventilados y en un quinto en otros que sólo recibieron oxígeno.

Al respecto reproducimos un editorial del diario EL NUEVO SIGLO de Bogotá.

La dexametasona, un esteroide asequible y barato, es el primer medicamento que mejora la supervivencia en casos graves de Covid-19, según los primeros resultados de “Recovery”, un gran ensayo clínico publicado ayer en Inglaterra.

Se trata de un medicamento recetado a menudo para tratar reacciones alérgicas, asma y artritis reumatoide, que tiene un potente efecto antiinflamatorio. Tras el anuncio, el gobierno del Reino Unido indicó que comenzará inmediatamente a suministrar este esteroide a los pacientes que padecen síntomas graves de la enfermedad. Ya se estableció que el esteroide no parece tener un efecto significativo entre quienes no necesitan asistencia respiratoria, ya que sólo se registró una mejoría en el 13% de los pacientes. El doctor Peter Horby, de la Universidad de Oxford y uno de los responsables del ensayo “Recovery”, afirmó que “el beneficio en términos de supervivencia es importante entre los pacientes que necesitan oxígeno. Para ellos, la dexametasona debería convertirse a partir de ahora en el tratamiento de base». Agregó que el medicamento es “barato, ya está comercializado y puede utilizarse de inmediato para salvar vidas en el mundo”.

En el marco de “Recovery” más de 11.500 pacientes de 175 hospitales británicos participan en el ensayo, que evalúa varios tratamientos potenciales. Los investigadores administraron dexametasona a 2.104 pacientes seleccionados al azar, en estado grave. Según los resultados preliminares entre quienes sólo podían respirar con la ayuda de un respirador, redujo las muertes en un 35%, mientras que la mortalidad bajó en un quinto entre quienes recibían oxígeno mediante una mascarilla. Los investigadores aseguraron que “estas cifras son prometedoras porque, en general, 40% de los pacientes bajo respiración artificial mueren. Podría evitarse una muerte por cada 8 pacientes bajo respiración artificial”. Los pacientes que recibieron dexametasona por vía oral o intravenosa durante 10 días, con una dosis diaria de 6 miligramos, mostraron una mayor recuperación que los 4.321 pacientes con quienes se les comparó y no siguieron este tratamiento.

Hay que recordar que a principios de junio el mismo ensayo “Recovery” concluyó que la hidroxicloroquina, en la que muchos países tienen puestas muchas esperanzas, no tiene efectos beneficiosos contra la enfermedad. Es más, el lunes la Agencia de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) afirmó que “ya no es razonable creer que las fórmulas orales hidroxicloroquina y cloroquina sean efectivas en el tratamiento contra el Covid-19”.

¿Y las vacunas?

Con el anuncio de “Recovery” se acelera la carrera por encontrar una vacuna o tratamiento efectivo que permita la reapertura económica y social. Uno de los laboratorios que ha manifestado estar más avanzados es el estadounidense Moderna, que ya cuenta con una vacuna experimental que entrará en la fase definitiva de ensayos clínicos en julio con 30.000 voluntarios. La compañía biotecnológica, que recibió 483 millones de dólares del gobierno de su país, planea producir 500 millones de dosis por año, en caso de que se demuestre su efectividad.

Se espera que Moderna, AstraZeneca (socio industrial de vacuna de Oxford), Johnson & Johnson, Merck o Pfizer, laboratorios que han recibido el mayor apoyo y están más avanzados en la búsqueda de la vacuna, puedan desarrollarla y producirla en masa antes de que termine este año. Sin embargo la vacuna más adelantada sería la que está siendo desarrollada por la Universidad de Oxford (Inglaterra), que está ya en fase 3. Es decir, a punto de empezar pruebas en humanos, más específicamente en Brasil (segundo país más afectado por el coronavirus), con dos mil voluntarios inicialmente. Johnson & Johnson, por su parte, ha anunciado el inicio del primer ensayo clínico de su vacuna en humanos en la segunda quincena de julio. En el estudio, que se llevará a cabo en Estados Unidos y Bélgica, participarán 1.045 adultos sanos de entre 18 y 55 años de edad, así como en adultos de 65 años o más. Si el experimento es positivo, la compañía tiene planeado incrementar su capacidad de producción con el objetivo de suministrar más de mil millones de dosis a nivel global a lo largo de 2021.

De otra parte, hay muchas pruebas de que las vacunas existentes, como las de la poliomielitis, protegen a los niños contra una amplia gama de infecciones y han empezado a probarse contra este coronavirus. La vacuna oral es segura, barata, fácil de administrar y ampliamente disponible, con más de 1.000 millones de dosis producidas y utilizadas anualmente en más de 140 países. “Tendría sentido probarla”, dijeron Konstantin Chumakov de la FDA y el experto Robert Gallo, del Instituto de Virología Humana de la Universidad de Maryland.

Asimismo se ha evidenciado que cuando un paciente recibe infusiones de plasma de otro recuperado mejora sustancialmente. Sin embargo este tratamiento es aún preliminar y se necesitan estudios adicionales para confirmar estos hallazgos y sacar conclusiones más definitivas. Finalmente la agencia estadounidense de medicamentos autorizó un test de diagnóstico del grupo farmacéutico Roche para identificar si los pacientes de coronavirus tienen un riesgo elevado de reacción inflamatoria severa y, de ser así, avanzar en la detención de este síntoma para controlar la mortalidad del virus. Como se ve, el mundo entero sigue jugado a que se encuentre un medicamento o tratamiento efectivo contra la enfermedad. Alemania, por ejemplo, ha invertido 300 millones de euros en la firma de biotecnología de Tubinga. Incluso, distintos líderes europeos mostraron su apoyo a una iniciativa de la Comisión Europea para recaudar 7.500 millones de euros para encontrar una vacuna. No son pocas las alianzas internacionales y mecanismos de cooperación multilateral que se han establecido para que la cura, en el momento de ser encontrada, sea vista como un bien público mundial y toda la población tenga acceso a la misma.

 

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Internista-Endocrinólogo. Miembro de Número de la Academia Nacional de Medicina, Fellow del American College of Physicians y Miembro Honorario de la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo. Editor Emérito de la Revista MEDICINA. Editor de Noticias, portal de la Academia www.anmdecolombia.org.co