Se celebra cada año de acuerdo a la Confederación Médica Panamericana, en honor al médico Cubano Carlos Juan Finlay Barrés (1833-1915), que confirmó la teoría sobre la propagación de la fiebre amarilla. De hecho el Dr. Finley empezó a estudiar la enfermedad en 1865, y casi 20 años después, presentó su teoría denominada «El mosquito hipotéticamente considerado como agente transmisor de la fiebre amarilla» a la Academia de Ciencias de la Habana.

Aunque en su estudio describía todas los hábitos del mosquito Aedes aegipty, y su papel en el contagio de la Fiebre amarilla a los humanos, con 5 casos debidamente estudiados, sus colegas descartaron su hipotésis, porque en ese momento se consideraba que la fiebre amarilla se transmitía a través de la ropa y los objetos con los que el enfermo estaba en contacto.

El estudio de la enfermedad no tuvo mayores avances, hasta que una comisión que luchaba contra la fiebre amarilla llegada de Estados Unidos, en 1901 corroboró y comprobó que la teoría del Dr. Finlay era correcta y con este descubrimiento se han salvado millones de vidas humanas.

Han pasado más de 100 años desde este acontecimiento, y hoy en el año 2020, hay nuevos héroes anónimos como el Dr.  Finlay, que dedican su día a día a investigar métodos para contrarrestar las enfermedades que aquejan al mundo. Ayer la fiebre amarilla, hoy el coronavirus. Que sea este el momento para honrar a todos aquellos profesionales de la salud, que dedican su vida a salvar las de otros, incluso entregando la suya propia.

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Órgano consultor del Gobierno Nacional en temas de educación médica y salud del pueblo colombiano.