El académico de número LUIS CARABALLO GRACIA, director del Instituto de Investigaciones Inmunológicas hizo parte del grupo conformado también por Leonardo Puerta, director del proyecto de invención, y José Fernando Cantillo, egresado de la Maestría en Inmunología de la Universidad de Cartagena, que logró patentar la vacuna contra alergias causadas por los ácaros del polvo doméstico a nombre de Unicartagena. El profesor Caraballo es un reconocido investigador en alergias e inmunología a nivel internacional y es también miembro de número de la Academia de Medicina de Cartagena. La Universidad de Cartagena entonces, recibió del gobierno de Singapur, a través de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, la patente de invención de la vacuna diseñada para el tratamiento de alergias causadas por ácaros del polvo doméstico, frecuentes en los países de la región tropical. Con la adjudicación de esta patente se reconocen los tres requisitos que necesita un invento para patentarse: que sea novedoso, que tenga nivel de inventiva y que pueda ser comercializado, es decir que se pueda llevar a la industria.

El invento patentado consiste en una nueva molécula creada a partir de fragmentos de alérgenos presentes en los ácaros del polvo Blomia tropicalis y Dermatophagoides pteronyssinus (dos de los principales desencadenantes de la repuesta alérgica en el trópico). Inicialmente, utilizando herramientas computacionales el equipo de trabajo, evaluó la interacción de los fragmentos y diseñó la proteína. Luego, en el laboratorio se sintetizó, y finalmente con la tecnología del ADN recombinante, se produjo cantidades específicas para evaluar su beneficio. “La molécula tiene los principales componentes que participan en la respuesta inmune que inducen estos ácaros. El propósito es ver si con esa molécula construida con medios recombinantes se puede hacer un diagnóstico serológico (suero), aplicarla mediante pruebas cutáneas o diseñar una vacuna que pueda ir fortaleciendo la respuesta inmune contra estos alérgenos en los seres humanos”, explicó el docente investigador del Instituto de Investigaciones Inmunológicas, Leonardo Puerta.

En el mundo, las enfermedades alérgicas van en aumento y afectan de forma notable la calidad de vida de millones de individuos y sus familias, además de generar un impacto negativo en el bienestar socio-económico de la sociedad. La Organización Mundial de la Salud estima que, al menos 300 millones de personas tienen asma, que además es la enfermedad crónica más frecuente en niños.

El Instituto de Investigaciones Inmunológicas de la Universidad de Cartagena se distingue entre la comunidad científica internacional por sus aportes al conocimiento en el campo de la alergología clínica y experimental. En la región tropical este centro de investigación estudia diferentes aspectos del asma alérgica: el componente genético y ambiental, y últimamente se ha orientado a brindar herramientas para diagnóstico y tratamiento. La creación de los investigadores de la Universidad de Cartagena tiene un impacto en la comunidad científica y en los pacientes que padecen los problemas de alergias debido a que, históricamente, se usan los extractos naturales para su tratamiento, que tienen muchos componentes efectivos para unas personas, y para otras, no. Por su pureza, las proteínas recombinantes pueden reemplazar a los extractos naturales para la inmunoterapia porque son más seguras, eficaces y se pueden obtener por medios biotecnológicos de una manera más limpia. En este sentido, se disminuye el riesgo de producir efectos adversos como choque anafiláctico o molestias derivadas después de su uso como vacuna. También resultan más eficaces por que se puedan manejar y cuantificar mejor las dosis y que representen mejor lo que se le debe suministrar a cada paciente. “Somos conscientes de que es la primera patente de invención que logra la Universidad de Cartagena y eso indica el esfuerzo que implica en los países en desarrollo obtener una patente y hemos tenido una experiencia muy bonita en la medida que esto requiere dedicación, tiempo y  apoyo de la Institución”, manifestó Leonardo Puerta. Asimismo, el investigador recalca que obtener el registro de patente “es un indicador de que estamos haciendo investigación de calidad en la Universidad porque una patente no se otorga con facilidad, de combatir el subdesarrollo, de proponer algo que aqueja a la humanidad y que pares en otros países reconocen el esfuerzo”.

Protección internacional

Hace dos años el equipo de investigación solicitó a la Organización Mundial de Patentes una protección del invento y debido a que las patentes se otorgan por territorios, se adelantó el trámite de solicitud en los países donde están interesados que se proteja: Singapur, Austria, Alemania, España, Francia, Estados Unidos y Colombia, entre otros. Hasta ahora Singapur otorgó el registro por 20 años. Con la patente se protege tanto el producto como la metodología que emplearon sus inventores para elaborarlo. A la par que se adelanta el proceso de solicitud de patente en estos países, el equipo de trabajo que lidera el Puerta produce esta proteína y hace pruebas en modelos animales y en sueros de pacientes para confirmar si sirve para identificar las personas que son alérgicas a los ácaros y evaluar su uso como una vacuna para el tratamiento de los síntomas. Con este logro, se presenta la posibilidad de que la Universidad de Cartagena pueda explotar comercialmente la patente. Para que esto sea posible es necesario reunir una serie de condiciones, entre estas transferirla a empresas interesadas en la explotación de los derechos protegidos.

(Tomado de El Universal, de Cartagena, Colombia)

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Órgano consultor del Gobierno Nacional en temas de educación médica y salud del pueblo colombiano.