Los testículos desempeñan dos papeles, uno reproductor (espermatogénesis) y otro hormonal (producción de testosterona). Por esto tienen dos tipos de células, las germinales que bajo la influencia de la hormona folículo estimulante (FSH) produce los espermatozoides y las intersticiales ubicadas en el estroma, llamadas células de Leydig, las cuales producen testosterona bajo la influencia de la hormona luteinizante (LH).

El epitelio germinal testicular está dispuesto dentro de túbulos seminíferos en varias hileras –clasificadas de I a VI- de acuerdo a los estados de maduración. Cada paso de una célula por estas seis etapas se llama ciclo, pero para que la espermatogénesis y de espermiogénesis den cómo resultado un espermatozoide maduro se necesita que la célula haya pasado por cuatro ciclos, con una duración aproximada de setenta y dos días.

Su paso por el epidídimo aporta maduración y movilidad. Otra glándula accesoria es la próstata, del tamaño de una castaña de la india, con dos lóbulos laterales y uno medio que rodean la uretra y los conductos eyaculadores. Esta última segrega un líquido grasoso que lubrica la uretra y contribuye con una pequeña porción del semen. Además están las glándulas bulbo-uretrales y las uretrales.

La testosterona (T) es la principal hormona androgénica del hombre, tiene una estructura esteroide basada en el ciclopentanoperhidrofenantreno, y además de masculinizante, es anabólica. La T tiene efectos activadores, caracteres sexuales secundarios y de conducta- en los adultos, pero tiene efectos organizacionales sobre el sistema nervioso- en las etapas fetales. Durante el desarrollo fetal temprano, los genitales y el hipotálamo son idénticos para ambos sexos, pero la diferenciación se logra ante la exposición del sistema nervioso a la testosterona (entre el segundo y quinto mes del embarazo en humanos).

De no haber dicha exposición a los andrógenos, los mamíferos se desarrollarían como hembras, independientemente del sexo genético. La T logra los cambios físicos característicos y activa circuitos neurales específicos que inducen conductas masculinas, ya sean sexuales (montaje de rata macho sobre la hembra) como sociales (juego más agresivo en los hombres). En ausencia de testosterona (T), los estrógenos producen un desarrollo femenino, pero en su presencia, se generarán los testículos, no importa cuál sea el sexo genético.

Efectos de la testosterona

  • Genitales externos: aumento de tamaño del pene y escroto, con pigmentación y aparición de pliegues rugosos en este último.
  • Crecimiento del cabello: aparece la barba y el bigote, el vello púbico toma la forma característica de diamante y aparecen los vellos axilar, del tronco, extremidades y anal.
  • Crecimiento linear: aumento del crecimiento durante la pubertad, que pasa de dos a tres pulgadas por año.
  • Aumenta el volumen y la fuerza muscular
  • Estimula síntesis de proteínas (anabólica)
  • Estimula la medula ósea para la eritropoyesis
  • Aumenta la masa ósea y tiene efecto antiosteoporótico
  • Órganos sexuales accesorios: la próstata se hace palpable, las vesículas seminales crecen y comienzan su actividad secretora.
  • Voz: esta se hace gruesa, debido al crecimiento laríngeo y engrosamiento de las cuerdas vocales.
  • Psiquis. Se producen actitudes más agresivas, mejora las funciones cognitivas, el humor y se desarrollan la líbido, mejora la fertilidad y favorece la erección.

La respuesta sexual masculina la podemos dividir por etapas de la siguiente manera:

  • una primera fase donde la líbido o deseo sexual se presenta y desencadena una …
  • segunda fase excitatoria, con cambios fisiológicos claros que conducen a lubricación, tumescencia y erección;
  • posteriormente una tercera fase cíclica de estímulo del placer, que llevará a la fase de eyaculación correspondiente a la expulsión del semen y …
  • finalmente, la sensación orgásmica placentera que es eminentemente cerebral correspondiendo al SNC.
  • Algunas culturas orientales pueden evitar la fase de expulsión y obtener la orgásmica.
  • La erección se produce entonces por la excitación inicial ya mencionada relacionada con la T pero también, con diferentes estímulos sensoriales.
  • Estos son a nivel de hipotálamo, amígdala, cíngulo anterior, ínsula, cortezas parietal y occipital y, siendo la más importante, el área preóptica medial (MPOA), la que tiene un rol principal en este estimulo.
  • La medula espinal a través del sistema nervioso simpático, del parasimpático y del somático, ligados anatómicamente, es la encargada de fortificar las erecciones y la eyaculación.

Autores: Mauricio Delgado, Alfredo Jácome

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Órgano consultor del Gobierno Nacional en temas de educación médica y salud del pueblo colombiano.