Intervención Dra. Clemencia Mayorga. Pediatra. Representante sindical sectorial en Salud. Miembro del Grupo de Acuerdos Fundamentales.
En medio de la crisis evidente que atraviesa el sistema de salud colombiano, surge una pregunta que guía la reflexión: ¿qué le corresponde hacer a los médicos, a las organizaciones médicas y gremiales? Ante una situación que no es nueva, pero sí intensificada, se impone un dilema ético esencial: ¿deben actuar o simplemente esperar a que la política resuelva?
Para abordar el presente, se hace necesario mirar hacia atrás. El análisis parte de los antecedentes del sistema de salud colombiano. Sostiene la Dra. Mayorga que no basta con señalar el número de EPS antes y ahora; se deben entender las condiciones que llevaron a esa reorganización, los recursos con que se contaba, el rol que jugaron las organizaciones médicas en ese momento y cómo funcionaban los mecanismos de control. Todo ello constituye un marco ético desde el cual evaluar lo que se hizo bien y, sobre todo, lo que no se logró construir. Destaca, además, la falta de un sistema de información transparente y confiable que pueda brindar tranquilidad a los colombianos, especialmente en el manejo de las cifras.
En medio de los avances alcanzados, como la universalización del acceso a la salud y la existencia de un régimen subsidiado que cubre a más del 50% de los afiliados, también se visibilizan graves fallas. La fragilidad del sistema público, el cierre de algunos servicios por su supuesta baja rentabilidad y la débil participación de las organizaciones médicas en la toma de decisiones. Desde una perspectiva ética, cuestiona la delegación excesiva de funciones del Estado a algunos actores sin la suficiente regulación y la concentración de poder en algunos de ellos. ¿Qué consecuencias ha tenido esto en la equidad, en la eficiencia, la transparencia y la calidad de la atención?
Las políticas en salud, infortunadamente, se han convertido en un caballo de batalla para cada gobierno que busca mostrar resultados. Pero la salud debe ser una política de Estado a largo plazo. Por esto, una de las propuestas del Grupo de Acuerdos Fundamentales es que exista un Consejo Nacional de Salud con decisiones vinculantes y actores técnicos que vayan acompañando al gobierno de turno. De lo contrario, cada cuatro años surgirá una nueva propuesta sobre el Sistema de Salud, perpetuando la situación de caos.
Las intervenciones a múltiples EPS por parte del gobierno nacional, que hoy administran cerca del 60% de la población afiliada, generan dudas sobre sus resultados reales. Aunque su propósito normativo es mejorar la atención y las condiciones financieras, no se han evidenciado mejoras contundentes. A esto se suma un modelo de salud piloto como el del magisterio, cuyas bondades aún están por demostrar. La advertencia hecha por Acuerdos Fundamentales en noviembre de 2023 sobre un deterioro acelerado en el acceso a medicamentos, atención oportuna y sostenibilidad de la infraestructura se ha cumplido con creces en 2025.
Una orden clara de la Corte Constitucional en enero de 2025 (Auto 007) exigió al gobierno recalcular el valor de la UPC como medida para frenar el colapso financiero. Sin embargo, la desobediencia a esta orden solo ha agravado los problemas estructurales.
Las organizaciones médicas han logrado unirse en torno a la iniciativa de Acuerdos Fundamentales, donde hoy confluyen 23 organizaciones con propuestas técnicas y éticas para mejorar el sistema de salud. Esta unión también se ha extendido hacia las organizaciones de pacientes e IPS, logrando una visión más integradora del problema. La ausencia de la parte institucional limita el alcance, pero no invalida el esfuerzo colectivo.
El rostro más doloroso de la crisis lo llevan los pacientes y los profesionales de la salud. El acceso desigual, los gastos de bolsillo, el deterioro en la calidad de atención, la escasez de medicamentos y los riesgos legales para los médicos son pruebas tangibles del impacto. Las condiciones laborales precarias y el éxodo del talento médico agravan aún más el panorama.
La Dra. Mayorga propone entonces organizar y fortalecer a las organizaciones médicas de manera regional y nacional para construir una propuesta independiente con rigor técnico y científico que les permita ir más allá de las discusiones actuales y abordar la situación a largo plazo.
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Intervención en: ICEB – ESTADO ACTUAL DE LA SALUD: PROSPECTIVAS ÉTICAS
Nota. Victoria Rodríguez G. Comunicaciones Academia Nacional de Medicina
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