La rápida propagación del virus COVID-19 (Coronavirus) en todo el mundo está afectando a millones de personas. Esto está resultando en la distribución de información falsa propagada e información engañosa. Nuestra intención no es crear más información, sino recopilar información correcta sobre el COVID-19 que le sea fácil de acceder, entender y usar. En los últimos años, el mundo ha sido testigo del aumento del SARS, el virus del Zika, el Ébola y ahora el COVID-19. Las epidemias son una amenaza creciente.

Diez cuestiones de salud que la OMS abordará este año

  1. Contaminación del aire y cambio climático
  2. Enfermedades no transmisibles
  3. Pandemia mundial de gripe
  4. Entornos frágiles y vulnerables
  5. Resistencia a los antimicrobianos.
  6. El virus del Ébola y otros patógenos que suponen una amenaza elevada
  7. Atención primaria de salud deficiente
  8. Renuencia a la vacunación
  9. El dengue, una enfermedad transmitida por mosquitos
  10. Aumento en VIH

El verdadero peligro pandémico es el colapso social:  A medida que la economía global se desmorona, las sociedades también pueden hacerlo. La crisis inmediata es tanto de oferta como de demanda.

¿Podrán las altas temperaturas influir en la actividad del coronavirus?

No se sabe cómo los cambios de temperatura y humedad del aire pueden influir en la durabilidad y la propagación del virus. Coronavirus demuestra mayor actividad en la humedad y las temperaturas bajas. Es difícil determinar si los contagios por el nuevo coronavirus serán estacionales.

Supervivencia del virus en heces y orina: El virus es estable en las heces (y la orina) a temperatura ambiente durante al menos 1-2 días. **El virus es más estable (hasta 4 días) en las heces de pacientes con diarrea (que tiene un pH más alto que las heces normales).

Desinfectantes: •El virus pierde infectividad después de la exposición a diferentes desinfectantes y fijadores comúnmente utilizados.

  1. Todos deberían: Limpiarse las manos con frecuencia.
  2. Evitar el contacto directo, evitar desconfianza social.
  3. Cubrirse la boca y la nariz con una cubierta de tela o tapabocas oficial para cara al estar rodeados de personas, y obligatorio para sintomáticos o personal de salud. (Que no tenga la desventaja de traspasar al estornudo)
  4. Cubrirse la boca al toser y estornudar con practicas de higiene.
  5. Limpie y desinfecte sus objetos y manos.

¿Necesita el país diseñar herramientas para no ser victima de futuras pandemias?. 

En la década de los noventa, casi la totalidad de los países de América Latina habían iniciado o estaban considerando realizar una reforma al sector salud. Esas reformas pretendían, fundamentalmente, ampliar la cobertura y extender la atención primaria mediante un paquete básico de prestación de servicios.

El problema de establecer una relación del gasto en salud con la tasa de mortalidad (u otras variables de salud) es que los países con mayor gasto tienden también a tener un mayor ingreso per cápita. Entonces es claro que el gobierno y la sociedad tiene la obligación de trabajar duro e innovar, además combatir la corrupción; si no nos preparamos y solo le dejamos la carga al gobierno, la enseñanza del COVID-19 y la cuarentena no dejan claro para los colombianos que Colombia esta, siempre embarcado ante sus gobiernos de generar, estudios, datos, buscar registros, pero nunca se enfrasca en construir y dejar de invertir en hacerse una distinción; somos muy vulnerables, ricos en recursos y pobres en no saber disponerlos; llevándonos a pobreza y mortalidad, ante amenazas emergentes. del sector que está teniendo problemas, lo que necesita el país es diseñar y crear herramientas, no en dar solo datos. Colombia debe reforzar la cobertura oficial y la cobertura efectiva. La primera hace referencia al derecho que tiene cada ciudadano de acceder a los servicios de salud, mientras que la segunda hace referencia al “grado de disponibilidad, acceso en tiempo y forma y utilización de servicios de salud adecuados”.

El COVID-19 y anteriores pandemias, con otras enfermedades endémicas, nos hacen reformar que la salud es un derecho de todos y un deber del Estado, con la obligación de que toda la sociedad que vincule un país, ayude a darle crecimiento. Se debe aumentar el PIB, para contribuir a la salud, así que médicos y profesionales de la salud, deben hacer de su ingenio, la realidad no de solo exigir y dar, la realidad necesaria de innovar y dar nuevo conocimiento para que la salud en nuestro país pueda tener soporte económico y estructural. La clara limitación de la oferta para atención en salud se agrava por porque tenemos un panorama, con las principales causas de morbilidad y mortalidad de una población, es por ello que los países de bajos recursos deben trabajar duro para remontar ante los desafíos; los países de latino américa con bajos recursos tienen un panorama más complejo que otras partes del mundo.

Una pandemia como la que enfrentamos, nos deja en un escenario preocupante, porque el país no está preparado para la propagación de un virus que sature la cobertura oficial y la cobertura efectiva de la salud; se puede esperar un escenario aún más complejo que el europeo. La pandemia se cree que mientras pasa sus fases, tendrá el país que soportar 3 a 9 meses de indicaciones en la vida cotidiana por expertos de salud pública y científicos.

El país incluso volverse la mayor víctima de una pandemia con mayor número de mortalidad que la del COVID-19. Combatir una pandemia que afectará todas las esferas del país, obliga al país a innovar y aumentar las capacidades de producción; además no solo es cuestión de inversión, sino de una eficaz redirección de los recursos, para poder afrontar posibles futuros, golpes de salud ante los nuevos virus que ya han dado alarma a los países de primer mundo.

En muchos casos la cobertura oficial se ve restringida por distintas circunstancias, es hora de que el país articule conveniente medidas que aumenten la cobertura efectiva (grado de disponibilidad, para atención de pacientes); si las autoridades sanitarias y los gobiernos no adoptan acciones inmediatas para fortalecer sus sistemas de salud, ante una próxima amenaza, se puede pensar en una mortalidad grave. trabajar duro para remontar ante los desafíos; los países de latino américa con bajos recursos tienen un panorama más complejo que otras partes del mundo.

Colombia tiene unas ventajas, los hospitales atienden a un gran volumen de población y cada colombiano con sus impuestos paga y contribuye a la salud, pero no es suficiente, además se pierden muchas oportunidades de atención de calidad por no tener buena capacidad de crear herramientas más económicas y efectivas para cuidar al paciente, pero se debe acabar la idea de solo exigir, pedir, y de creer que solo se da, se debe hacer del cuidado personal y familiar, porque nuestro país no va a tener la obligación de cuidarnos ante una pandemia, somos notros mismos los responsables de los factores que nos amenazan para aumentar la mortalidad, además se debe obligatoriamente, exigir al estado derrocar la corrupción. El sector público, constituido por una red de hospitales públicos clasificados por nivel de complejidad (de I a IV), deben ahora crear planes de contingencia para infecciones y catástrofes naturales. Además las escuelas de medicina se obligan ahora no solo a crear médicos clínicos, se deben crear médicos investigadores, diseñadores, creativos y llenos de conocimientos prácticos ante la escases de recursos que siempre se va ver enfrentado el mundo.

¿Cuál es el riesgo de reinfección por coronavirus SARS–CoV–2?:

En estos momentos no existen suficientes pruebas para afirmar que sea posible la reinfección con el SARS–CoV–2, pero continuamente se están generando nuevos datos y esta información puede cambiar en el futuro. Los datos indirectos disponibles de otros coronavirus (SARS) y de modelos animales sugieren que es plausible esperar la generación de inmunidad (al menos al corto plazo) tras la recuperación por SARS–CoV–2.

El valor D-dímero está asociado a la gravedad de los pacientes con la COVID-19: 

  • En las series principales de pacientes con COVID-19 publicadas hasta la fecha, los pacientes con peor pronóstico han mostrado niveles de D-dímero mucho más altos que los pacientes con enfermedad menos grave.
  • En una serie de pacientes un valor de D-dímero en el momento del ingreso mayor de 1,0 mg/L fue uno de los principales factores de mal pronóstico.
  • En estos estudios también se ha observado un mayor tiempo de protrombina entre los pacientes más graves.

Ver Boletín del Coronavirus. Información validada y útil para el futuro

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Órgano consultor del Gobierno Nacional en temas de educación médica y salud del pueblo colombiano.