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En el marco de la presentación de la actualización de las guías colombianas de EPOC, la Asociación Colombiana de Neumología – ASONEUMOCITO presentó un preocupante panorama sobre el uso cada vez más común de vapeadores y sus consecuencias

ASONEUMOCITO está comprometida con los objetivos de desarrollo sostenible,  impulsados por la OMS, incluida la reducción de las muertes evitables por EPOC, la prevención del uso de sustancias adictivas como el tabaco y la facilitación de la implementación del Convenio Marco para el Control del Tabaco. La relación entre fumar y la EPOC se conoce desde hace aproximadamente 80 años.

La asociación trabajó arduamente para regular los cigarrillos electrónicos en Colombia. La ley 2359 del 2024 pone reglas a estos dispositivos, conocidos como vapeadores o cigarrillos electrónicos en el país. Se estima que 1.1 millones de personas en Colombia consumen cigarrillos electrónicos o vapeadores con nicotina, indicador clave para la reglamentación, pues el vapeo ahora es más popular entre los adolescentes y adultos jóvenes que en otros segmentos de la población.

El Dr. Darío Londoño Trujillo, Director de Salud Poblacional de la Fundación Santa Fe de Bogotá, señaló que inicialmente, cuando no se tenía mucho conocimiento en la relación directa entre EPOC y consumo de cigarrillo, muchos médicos fueron usados por la industria farmacéutica para la difusión de su consumo. Sin embargo, a medida que surgieron preocupaciones de salud, particularmente en relación con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el cáncer, en Colombia se hicieron esfuerzos para controlar el consumo de cigarrillos. 

La tasa de consumo cayó significativamente, pero cuando la industria introdujo los cigarrillos electrónicos y los vaporizadores en 2003 como una alternativa al tabaquismo, su popularidad entre los jóvenes aumentó. 

Un estudio local reciente de la Asociación ha determinado que aproximadamente el 34% de la población universitaria usa vapeadores. En los colegios, con una población de niños entre 12-16 años, la cifra es aún más preocupante y puede estar cercana al 50% porque se ha convertido en una moda y creen que es inocuo.

Si bien los efectos a largo plazo de los cigarrillos electrónicos aún están bajo investigación, estudios locales han demostrado que su uso puede provocar cambios epigenéticos. Nuevos estudios empiezan también a reportar casos de relación entre los vapeadores, daño pulmonar agudo, y fibrosis pulmonar. 

Vapear, que a menudo se comercializa como una alternativa más saludable a fumar cigarrillos, puede tener consecuencias más graves debido a la exposición más temprana a sustancias nocivas y a la mayor concentración de nicotina que puede ser incluso 5-7 veces mayor que la de un cigarrillo. 

El vapeo expone los pulmones a una variedad de productos químicos. Estos pueden incluir los principales productos químicos activos en el tabaco (nicotina) o marihuana (THC), saborizantes y otros ingredientes que se agregan a los líquidos de vapeo.

La marihuana es un aditivo común en el vapeo y contribuye a sus propiedades adictivas. Los especialistas en neumología encuentran cada vez más jóvenes con síntomas respiratorios causados ​​por el vapeo y expresan su preocupación por la falta de conciencia al respecto. 

Intervención en el marco de la charla sobre 

PRESENTACIÓN GUÍA COLOMBIANA DE EPOC

Nota. Victoria Rodríguez G. Comunicaciones Academia Nacional de Medicina

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