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Durante la sesión sobre “Especialidades en psiquiatría, estado actual y retos en colombia”, el Director de Salud Mental de la Organización Sanitas, Dr. Rodrigo Muñoz Tamayo se refirió a la psiquiatría de enlace e interconsultas, “quizás una de las especialidades menos conocidas dentro de la psiquiatría, también referida como medicina psicosomática o psiquiatría de hospital general en otros lugares”, señaló.

Esta especialidad tiene sus raíces en la necesidad de integrar la salud mental dentro de los hospitales generales. A mediados del siglo pasado, las unidades de salud mental comenzaron a trasladarse desde los antiguos asilos a los hospitales generales, formando así pequeños centros de atención mental dentro de estos grandes complejos. Este movimiento fue impulsado no sólo por consideraciones prácticas, sino también por avances teóricos, como los estudios de psicoanálisis sobre la interacción mente-cuerpo, las teorías psicosomáticas de Franz Alexander, las teorías psicobiológicas de Adolf Meyer y la comprensión del individuo en el contexto de los eventos vitales, físicos, sociales y psicológicos (Winters, 1951).

La psiquiatría de enlace se define como el campo que se sitúa en la intersección entre la psiquiatría y la medicina general. Su objetivo principal es facilitar la atención integral de los pacientes hospitalizados, colaborando estrechamente con médicos no especializados en salud mental. Esto implica no solo responder a consultas específicas, sino también abogar por un enfoque más humanizado en el cuidado hospitalario.

En esencia, se busca transformar las instituciones hospitalarias en entornos terapéuticos completos, donde cada miembro del equipo de atención, desde los médicos hasta el personal de apoyo, sea un agente activo en la promoción de la salud mental. Dos componentes, la interconsulta que brinda la atención en crisis emocionales que se dan en el entorno médico y comprensión de los factores individuales y el enlace con otras especialidades, con el apoyo de un equipo terapéutico y administrativo, creando un vínculo sano entre paciente e institución. Este enfoque no solo mejora la experiencia del paciente, sino que también aborda las tensiones inherentes entre las instituciones y sus usuarios, reduciendo así problemas de calidad y conflictos. 

Históricamente, la psiquiatría de enlace ha evolucionado desde los primeros experimentos financiados por la Fundación Rockefeller en los años 30 hasta convertirse en un estándar en la mayoría de los hospitales universitarios de Estados Unidos para la década de los 60. Figuras clave como la doctora Billings que integró los principios de la psicobiología y psiquiatría a la medicina general y el doctor Engel, padre del modelo biopsicosocial, sentaron las bases para el modelo que sigue siendo fundamental en la práctica contemporánea.

Desarrollo de la Psiquiatría de Enlace e Interconsultas en Colombia

En las décadas de los 70 y 80, los hospitales colombianos empezaron a incorporar psiquiatras como consultores especializados, marcando un cambio significativo en la atención médica. Entre los pioneros se destacan el Hospital Santa Clara, el Hospital Simón Bolívar, San Ignacio y la Fundación Santa Fe, donde grupos de psiquiatras respondían a interconsultas. Previamente, existieron unidades de salud mental en varios hospitales, como las reconocidas de la Hortúa, San Juan de Dios, Santa Clara, Villavicencio, Armenia y otros.

El primer programa formal de enlace con un enfoque interdisciplinario y estructural fue el de la Reina Sofía, inaugurado en 1993 gracias a la visión de Roberto Cocheteux de Colsanitas. Este evento marcó un hito al integrar la psiquiatría con la medicina general dentro del hospital.

Desde el punto de vista académico, los programas de fellow en psiquiatría de enlace comenzaron en los años 60 en Estados Unidos, y en Colombia, los primeros programas se establecieron alrededor de 1999, liderados por la Universidad del Bosque y la Universidad Javeriana. Actualmente, el país cuenta con seis programas de formación en esta especialidad.

Los modelos de intervención de un psiquiatra de enlace incluyen la interconsulta clásica, destinada a resolver problemas específicos del paciente, y el apoyo en situaciones complejas que pueden surgir entre médicos y pacientes. Este enfoque abarca desde gestionar crisis emocionales hasta facilitar la comunicación efectiva entre el paciente y el equipo terapéutico.

Las competencias esenciales para un psiquiatra de enlace incluyen habilidades de liderazgo, comunicación efectiva en múltiples niveles y conocimientos profundos en farmacología y psicoterapia. También deben estar preparados para diagnosticar y manejar síntomas psiquiátricos en pacientes con enfermedades médicas y ser conscientes de las implicaciones éticas y legales en la toma de decisiones clínicas.

Los retos actuales incluyen aumentar el reconocimiento y la formación en esta especialidad, así como expandir los servicios de enlace e interconsulta en diversas especialidades y hospitales. Además, se busca promover la integración de la salud mental en todas las instituciones de salud y demostrar el valor económico y humano de una atención médica humanizada y completa.

La intervención completa del Dr. Dr. Rodrigo Muñoz Tamayo en

 ESPECIALIDADES EN PSIQUIATRÍA, ESTADO ACTUAL Y RETOS EN COLOMBIA

Nota. Victoria Rodríguez G. Comunicaciones Academia Nacional de Medicina

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