Artículo basado en la Cátedra de Humanismo Médico del Académico Dr. Alejandro Niño-Murcia, especialista en Cirugía General, Honorary Transplant Fellow en Cirugía de Trasplantes de la Universidad de Minnesota. Cirujano de trasplantes desde 1992.
Aunque las cifras del Observatorio Global de Trasplantes, que reúne la información de los 92 países miembros, pueden parecer a simple vista suficientes con 20 trasplantes cada hora en el mundo, la realidad es que solo cubren el 10% de los requerimientos en pacientes. El filósofo francés Jacques-Anatole France decía a comienzos del siglo XX: “Cuando un órgano falla, lo elemental es cambiarlo por uno nuevo”. Un pensamiento que ha ocupado a la humanidad desde hace siglos.
La tradición china habla de un médico legendario que intercambió los corazones de dos soldados para equilibrar sus energías (uno tenía espíritu fuerte pero cuerpo débil, y viceversa), de nombre Qin Yue Ren, una historia mitológica más que un procedimiento quirúrgico documentado, pero que ilustra claramente esa visión de reemplazo. Otras culturas milenarias como la india y la griega tienen su propia interpretación con la creación de seres fantásticos que se transforman, mezcla de humanos y animales convertidos en dioses (que podrían ser considerados a la luz de los trasplantes como xenotrasplantes). Incluso, la mitología griega habla de Quirón, un centauro, hijo de Cronos y la ninfa Filira, maestro de Esculapio, considerado el padre de la medicina.
En la Biblia también hay referencias directas a los trasplantes. En el Huerto de los Olivos, Pedro le corta la oreja a un centurión romano y Jesucristo, médico de cuerpos y almas, lo reimplanta en lo que se consideraría un autotrasplante relatado por San Lucas. Otra narración religiosa del siglo XIII menciona que los santos Cosme y Damián le implantaron a un hombre que tenía un cáncer que le devoraba la pierna la extremidad de un soldado etíope recién fallecido. Una escena representada por varios pintores del Renacimiento europeo, como Fernando del Rincón. Los santos Cosme y Damián son considerados los patrones de los cirujanos.
En esta era del Renacimiento se empiezan a documentar los primeros injertos tanto en plantas como en animales a través de Abraham Tremblay, un biólogo experimental. El siglo XIX trae los injertos epidérmicos; Samuel Bigger en 1827 hace el primer trasplante de córnea en una gacela. Iniciando el siglo XX, Emerich Ullmann publica en la Sociedad Médica de Viena su ejecución de un autotrasplante del riñón de un perro desde su posición anatómica normal a los vasos localizados en el cuello. Según informes, el riñón permaneció funcional durante cinco días.
Las técnicas se fueron depurando y, proveniente de la escuela francesa de cirugía, surge Alexis Carrel, creador de la famosa técnica de Carrel, la triangulación para las anastomosis vasculares para evitar la estenosis, que consiste en colocar tres puntos de sutura equidistantes (a 120°) en los extremos de los vasos para darles una forma triangular, asegurando una unión precisa y previniendo así el estrechamiento. Una técnica que se usa aún hoy para algunos procedimientos.
Alexis Carrel recibió el premio Nobel de Medicina en 1912 y es solo uno de varios ganadores relacionados con los trasplantes de órganos, como Peter Brian Medawar, biólogo y zoólogo británico, nacido en Brasil, fundamental para la inmunología moderna. Ganó el Premio Nobel de Medicina en 1960 junto a Frank Macfarlane Burnet por descubrir la tolerancia inmunológica adquirida, demostrando cómo el sistema inmunitario distingue lo propio de lo ajeno, esencial para el éxito de los trasplantes de órganos.
Jean Dausset, inmunólogo francés, principal descubridor del sistema HLA (Antígenos Leucocitarios Humanos), el complejo mayor de histocompatibilidad en humanos, ganó el Nobel en 1980, compartido con Baruj Benacerraf, de origen venezolano, y George Snell, por sus descubrimientos sobre estructuras determinadas genéticamente en la superficie celular.
Joseph Murray (cirujano) y John Merrill (nefrólogo) realizaron el primer trasplante de riñón exitoso del mundo en dos gemelos idénticos, Richard y Ronald Herrick, demostrando la viabilidad de los trasplantes. Murray recibió el Premio Nobel de Medicina en 1990 por sus descubrimientos en trasplante de órganos y células.
Los trasplantes de órganos serían imposibles sin su preservación. La Solución de Wisconsin, atribuida a Folkert Belzer aunque realmente desarrollada por James Southard, mejoró la viabilidad de los órganos al permitir mayor tiempo de isquemia fría. La solución HTK o Custodiol, creada por Hans Bretschneider, fue inicialmente usada como cardioplegia (detención inducida, reversible y temporal del corazón) y luego ampliamente adoptada para preservar órganos. El descubrimiento de la ciclosporina por Jean-François Borel como inmunosupresor marcó un antes y un después en la historia de los trasplantes.
No se puede hablar de trasplantes sin mencionar a Christiaan Barnard, un cirujano cardíaco sudafricano que, aunque no ganó el Premio Nobel, alcanzó fama mundial al realizar el primer trasplante de corazón humano exitoso de la historia el 3 de diciembre de 1967. A pesar de la corta supervivencia del paciente, este hito revolucionó la medicina. Aunque algunos expertos señalan a Norman Shumway, como el verdadero pionero de los trasplantes cardíacos, pues fue quien desarrolló todas las guías, protocolos y técnica, usados por Barnard.
Un ejemplo de resiliencia en trasplantes fue el Dr. Thomas Starzl, pionero del trasplante hepático, porque a pesar de sufrir múltiples fracasos en los procedimientos, tenía el convencimiento de que ese era el camino y perseveró. Formó la Escuela de Pittsburgh, una de las tres grandes escuelas formadoras de trasplantes en USA junto a la Universidad de Minneapolis y la Universidad de Duke.
En Iberoamérica, Rafael Matesanz, es el padre del modelo español y de la Organización Nacional de Trasplantes en España. Hoy se reconoce a España como el principal centro o país del mundo para realizar trasplantes, pues tiene más de 50 donantes por millón de habitantes. En Estados Unidos se estiman 28 donantes por cada millón de habitantes, mientras que en Colombia son poco más de siete.
Ante esta escasez de donantes, la ciencia empezó a trabajar en órganos formados genéticamente, en xenotrasplantes (trasplante de órganos, tejidos o células de una especie animal a otra) y en modificaciones genéticas para evitar el rechazo.
El primer xenotrasplante exitoso de un corazón de cerdo genéticamente modificado a un humano se realizó el 7 de enero de 2022 en el Centro Médico de la Universidad de Maryland. El paciente era un hombre de 57 años con insuficiencia cardíaca terminal, David Bennett, quien sobrevivió dos meses tras la intervención. Aunque el órgano no mostró signos inmediatos de rechazo, la autopsia reveló una infección por citomegalovirus porcino; entonces, el reto es manejar la zoonosis en este tipo de intervenciones.
Surgen entonces los aspectos bioéticos: ¿la raza humana, tiene derecho a usar a los animales como fuente de órganos? ¿Se justifican los costos exorbitantes para los sistemas de salud? ¿Estos procedimientos serían privilegio de pocos? Ya existen animales modificados genéticamente para evitar el rechazo. El Dr. Niño señala que la historia de los trasplantes, como todas las historias, es un concepto dinámico que seguirá desarrollándose y cambiando, y como en todo, cada uno tiene derecho a tener su propio punto de vista. Todas las opiniones son bienvenidas.
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Intervención del Dr. Niño en HISTORIA DE LOS TRASPLANTES EN EL MUNDO
Nota. Victoria Rodríguez G. Comunicaciones Academia Nacional de Medicina
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