Órgano consultor del Gobierno Nacional en temas de  Salud y  Educación Médica. Creada por Ley 71/1890, ratificada por Ley 86/1928, Ley 02/1979, Ley 100/1993.

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Conferencia magistral “Gonzalo Esguerra Gómez” en el marco del Día de la Academia 2024, a cargo del Académico Honorario Fernando Ruiz Gómez*, PhD. en salud pública del Instituto Nacional de Salud Pública de Cuernavaca y ex-ministro de Salud y Protección Social. 

El Dr. Ruiz recordó que durante la pandemia de Covid-19, la Academia Nacional de Medicina de Colombia jugó un papel clave en las decisiones críticas que enfrentó el país. Académicos acompañaron las decisiones del Comité Epidemiológico Nacional, proporcionando orientación en momentos complejos. La Academia ayudó a resolver dilemas éticos y brindó las bases necesarias para tomar decisiones difíciles que marcaron el rumbo de la respuesta sanitaria del país.

El dilema entre salud y economía fue uno de los mayores retos que se afrontó durante la pandemia. Este dilema fue global, ya que muchos países tuvieron que decidir entre imponer medidas estrictas de salud pública o priorizar la economía. En Colombia, hubo tensiones internas sobre quién debía tomar las decisiones, con algunos sectores argumentando que la economía debía prevalecer. El Premio Nobel de Economía, Angus Deaton, afirmaba que aunque la dirección del progreso es clara a largo plazo, los avances en el bienestar se ven constantemente interrumpidos. Las pandemias son ejemplos de interrupciones profundas en el bienestar y la economía, donde los avances sociales se ven revertidos por eventos fuera del control humano. 

La historia de las epidemias, desde la plaga de Atenas hasta la moderna pandemia por Covid-19, muestra cómo las crisis de salud afectan profundamente a la economía y a la sociedad, particularmente en países con menos recursos. En América Latina, muchas poblaciones vivían del día a día, lo que hizo imposible mantener una cuarentena estricta. La prioridad fue asegurar que la gente pudiera seguir viviendo mientras se contenía la propagación del virus. La pandemia también expuso las desigualdades globales en el acceso a las vacunas y en la capacidad para gestionar la crisis. Los países más ricos acapararon vacunas mientras que muchos países pobres no tenían los recursos para comprarlas. La recuperación económica aún es un desafío continuo, con problemas como la inflación y los trastornos en las cadenas de suministro, que persisten hasta el día de hoy.

Para el ex-ministro Ruiz, un aspecto crucial en la gestión de la pandemia fue la gobernanza y la cooperación intersectorial. La falta de confianza en el gobierno, producto de protestas y descontento social previos y posteriores, fue un desafío, pero estructuraron un modelo de gobernanza entre ministerios y sectores para enfrentar la crisis. Decisiones clave, como centralizar el manejo de camas de cuidados intensivos bajo una autoridad única en cada ciudad que debía regularlas, permitió resultados positivos en medio de una situación incierta.

Los últimos 100 años han representado un salto enorme a nivel de salud, ocasionando un aumento sustancial de la expectativa de vida. En Colombia, la esperanza de vida ha aumentado de 44 años en 1940 a 76 años en la actualidad, con las mujeres alcanzando los 81 años. En los últimos 30 años, América Latina ha experimentado avances significativos en salud pública, reduciendo las muertes por enfermedades infecciosas y mejorando la mortalidad infantil. No obstante, el perfil de la carga de enfermedad ha cambiado, con un crecimiento de las enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas y diabetes, que requieren tratamientos costosos y tecnología avanzada. Este cambio en el perfil de enfermedad tiene implicaciones tanto para los servicios de salud como para la economía.

Mientras las enfermedades crónicas predominan, las pandemias de enfermedades infecciosas, como el Covid-19, pueden sobrecargar los sistemas de salud. Estos eventos no son accidentes, sino crisis predecibles que deben tenerse en cuenta en las políticas públicas. En ese sentido, la gestión de la salud pública debe adaptarse a este perfil mixto de enfermedades crónicas y epidémicas, manteniendo la estabilidad ante las crisis de salud.

El gasto en salud también presenta grandes disparidades. Algunos países destinan recursos significativos al sector, mientras que otros presentan un gasto muy bajo. Los países europeos gastan un promedio del 7% de su PIB en salud, en América Latina ese porcentaje es sólo del 4% y se espera que, para 2050, los países europeos gasten hasta el 20% de su PIB en salud, por la creciente demanda y costos asociados con la tecnología y la atención a poblaciones envejecidas, pero no necesariamente un gasto elevado es sinónimo de eficiencia.

En América Latina, los países tienen experiencias muy diversas. Uruguay, Argentina y Colombia son los que más han aumentado su gasto en salud, otros lo hacen en menor medida y otros mantienen su gasto estable, pero presentan dificultades en tiempos de espera para procedimientos médicos comunes.  La presión sobre los sistemas de salud, especialmente en términos de financiamiento y demanda de servicios, es una realidad en muchos países. El gasto en salud nunca será suficiente si no se gestionan eficientemente los recursos. En América Latina, la mayoría de los países enfrentan una carga significativa de gasto de bolsillo en salud, lo que refleja una creciente falta de acceso a servicios médicos adecuados.

A pesar de estos desafíos, los avances tecnológicos han sido notables. El esfuerzo global para crear la vacuna contra el Covid-19 en solo un año muestra el potencial de la ciencia y la colaboración internacional. En momentos de crisis, las decisiones que se toman sobre salud y economía son complejas y deben basarse en el bienestar común, buscando un equilibrio entre la salud pública y la estabilidad económica. Durante la pandemia, Colombia invirtió una parte significativa de su presupuesto en salud, y destinó recursos a ayudas económicas. El enfoque era invertir en salud para tener efectos positivos en la economía a largo plazo. 

* El Dr. Ruiz recibió la condecoración Cruz de Plata de la ALANAM en su 28ª reunión del Consejo Directivo llevada a cabo en Bogotá. 

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intervención en: CELEBRACIÓN DÍA DE LA ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA

Nota. Victoria Rodríguez G. Comunicaciones Academia Nacional de Medicina

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